La mirada de Rocky

Fotos de stock gratuitas de azul, bonito, cámara drone

Quería regresar a las publicaciones diarias, a los relatos breves, a las notas que suenan en mi cabeza, pero supongo que la última historia me ha drenado tanto que no tengo mucho que decir. Así y todo, aquí estoy, sumando palabras, tomando café con la trompeta de Chet de fondo, buscando un fotograma que pegue el disparo de salida.
Uno de mis grandes temores siempre es el de perder esa mirada de la que habla Apollo Creed en Rocky III, el temor a desatender las historias que pasan por delante y no escribirlas por puro conformismo. Cuando siento que está a punto de llegar ese momento, me siento en el sofá, apago el teléfono y leo con más interés, devorando lo que cae en mis manos. Hace unos días, hablaba con un amigo sobre los últimos libros que habíamos leído. Él siempre ha sido un lector ávido, pero me contaba que había perdido el hábito que tenía a causa de una vida llena de correos electrónicos, mensajes de texto y series de televisión. Yo también he pasado por ahí -supongo que todos lo hemos hecho, si es que no seguimos ahí-, pero he recuperado el hábito de la lectura y ahora me decanto por un par de horas frente al Kindle antes que una tarde frente a la televisión. La lista de libros comprados es tan larga, que decidí ponerle fin antes de que terminara el verano. ¿Y si la gente no lee?, se preguntaba mi amigo. Bueno, lo cierto es que siempre que un surfista abandona la playa, otro entra.