Para llevar

round white wooden coffee table

Recta final del año. Me doy cuenta estos días de que hay mucho sobre lo que reflexionar. Por estas fechas, suelo pensar que vuelvo a la casilla de inicio, a empezar de nuevo, a pesar de todo el camino que lleve hecho. Es una buena sensación, para ser honesto. Te mantiene en el juego, hambriento y con ganas de seguir avanzando.

Mis propósitos son claros. Llevo muchos años proponiéndome cosas que luego no he hecho. ¿El problema? Falta de prioridades. No se trata de ir al gimnasio, ser mejor persona, leer más… Más bien, es cuestión de concentrarnos en las áreas que queremos mejorar, marcándonos un objetivo desglosado en pequeñas victorias y un calendario con fecha final. Cambiar un aspecto de nuestra vida para no convertirnos en un pedazo de mierda. No hay más. Hay que poner la barra en el límite.

Por eso en 2020 (a pesar de lo que ocurra alrededor) voy a regresar a los básicos (una vez más), poner el teléfono en modo avión y desentenderme de los gastos innecesarios de tiempo. Hace unos días dejaba por escrito mis premisas a lo largo de estos años. Hoy pongo fecha de inicio y final a lo que está por llegar.

En 2020, la velocidad, la concentración y el conocimiento van a ser tres elementos clave en estos lares. La producción de contenido, la regla número uno.

Felices fiestas.